—Dice el abuelo que, cuando estaban
construyendo el barrio, nos iban a hacer
una casa como las demás. Pero para
eso había que cortar este gran árbol
en que vivimos. Y todos en la familia
decidieron que no lo cortaran, sino que
se construyera nuestra casa en el mismo
árbol.

   —A me gustan las
otras casas —dijo Tamy,
—pero no cambiaría la
  nuestra por nada.